LA ESTÚPIDA VIOLENCIA DEL GRAFFITI

LA ESTÚPIDA VIOLENCIA DEL GRAFFITI

domingo, 20 de abril de 2014

A la caza del grafito

La ropa de Larry está toda salpicada de pintura de diferentes colores porque a diario sale a las calles de Los Ángeles para remover las pintas que por doquier dejan los vándalos y pandilleros.
Larry es un "cazagrafito", uno de los encargados de limpiar la ciudad del grupo Northeast Graffiti Busters (NEGB), una de las 14 organizaciones no lucrativas que tienen contrato con la ciudad para ese fin.
A las 6:00 de la mañana empieza la jornada de Larry con un recorrido por los vecindarios de Highland Park, Cypress Park, Lincoln Heights, Eagle Rock, El Sereno y Glassell Park, algunos de los más afectados por este tipo de vandalismo.
Tomás Corrales, coordinador de proyectos de la Oficina de Embellecimiento Comunitario, indicó que el presupuesto de la ciudad para los "cazagrafito" es de 6 millones de dólares al año.
"Es bastante dinero, dinero que se gasta en gasolina, pintura y salario de empleados de esas 14 organizaciones no lucrativas", mencionó.
Cada mes, estimó Corrales, se pinta una superficie de 325 mil pies cuadrados [algo así como seis campos de futbol] que ha sido dañada por el grafito en toda la ciudad.
Con cinco cuadrillas en el Valle de San Fernando y otras cinco en el noreste de Los Ángeles, NEGB tiene 13 años realizando esta tarea que es financiada por la ciudad.
"Cada equipo limpia unas 50 paredes al día", dijo Rogelio Flores, director deNEGB.
Cuando la ciudadanía llama al 311 para reportar una pared rayada, explicó Flores, ese informe se va a una base de datos que se distribuye a las diferentes grupos de "cazagrafito" dependiendo de la ubicación.
En los grupos de "cazagrafito" colaboran también personas que requieren hacer servicio comunitario por orden de una corte.
"El graffiti parece que nunca se acaba, a veces recién limpiamos una pared y al rato que pasamos ya está otra vez rayado", comentó Flores. "Pero uno se siente bien haciendo esto, la gente nos agradece porque de otra forma baja el valor de las propiedades y afecta negativamente a la comunidad, por eso es bueno que la gente reporte al 311 cuando vea un graffiti, ya que es un servicio que la gente está pagando con sus impuestos".
 

Se revive polémica por los grafitis en Bogotá

Incidente con frases neonazis sobre mural en honor a víctimas de la UP desató polémica.

Luego de que este sábado en la noche, un grupo, que se autodenominó neonazi, escribiera sobre un mural pintado para homenajear a las víctimas de la UP palabras como “fascismo totalitario” y “Fuera UP”, volvió a abrirse el debate sobre cómo manejar los grafitis en la ciudad. (Lea también: Aida Avella denunció amenazas a la UP y solicitó garantías).
Cabe recordar que hace unos días, el alcalde (e) Rafael Pardo vivió una polémica porque la Policía borró varios dibujos hechos por grafiteros en lugares autorizados.
Y es que por un lado están los murales y otros dibujos que han pintado artistas urbanos o llamados grafiteros en lugares concertados. Política de concertación que comparten ciudades como Barranquilla, Medellín y Cali, donde las administraciones municipales les buscan espacios puntuales para que hagan sus expresiones.
Pero, de otro lado están los rayones y manchas que dañan señales de tránsito, bases de puentes, pavimentos, ciclorrutas y mobiliario urbano que preocupan a la Alcaldía.
“La polarización política está llevando a que muchachos irresponsables, primitivos y destructivos hagan cosas que están lejos de la expresión democrática. Se están convirtiendo en grupos de barbarie”, dijo el alcalde encargado de Bogotá, Óscar Sánchez.
Agregó que con la Ministra de Cultura han advertido que esos grafitis “maltratan espantosamente la fachada de la catedral” y las obras de arte.
En un intento por organizar esa expresión urbana, se vienen realizando mesas de trabajo con colectivos artísticos bogotanos.
Reuniones que, según Sánchez, se hacen para que “se respeten el patrimonio y las obras de arte, como el mural de la UP”. Y para que se habiliten espacios de forma concertada. Pero lo que viene sucediendo en las calles, paredes, murales y demás espacios públicos indica que no todos están cumpliendo con los compromisos ni respetando los espacios señalados.
De acuerdo con el decreto 075 de febrero del 2013, entre los espacios prohibidos para los grafitis están, además de las señales de tránsito y ciclorrutas, la infraestructura de TransMilenio, andenes, pavimentos y puentes peatonales.
El nuevo subsecretario de Seguridad y Convivencia Ciudadana de Bogotá, Jhonatan Nieto, reiteró que “sí hay límites para los grafitis en la ciudad”.
Agregó que para hacer cumplir la norma, se recurrirá a los alcaldes locales y a la Policía, cuando sea necesario y, sobre todo, cuando atenten contra bienes patrimoniales”.
Mientras tanto, repintarán el muro levantado en homenaje a las víctimas de la UP.

Reparan graffiti jóvenes infractores gracias a intervención de la DSPM

(Noticias de Chihuahua).- La Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), a través del grupo especial U.A.P. tiene acciones con jóvenes infractores en actividades de reparación de daños por graffiti en distintos puntos de Chihuahua capital.

De esta manera, se informó que se efectuaron reparaciones se llevaron a cabo en las calles Luis León y Avenida Los Pinos, en el Jardín de Niños Adolfo López Mateos de la colonia Los Pinos, Buena Vista y calle 92, Buenavista y calle 88, Batalla de Calpulalpa, calles Zaragoza cruce con José María Iglesias.

El objetivo de lo anterior, es crear conciencia en los jóvenes chihuahuenses, no solo cumpliendo con la reparación del daño causado por ellos, si no también inculcándoles valores cívicos de respeto y sana convivencia dentro de la sociedad.

Por ello, la DSPM se comprometió en conjunto con el departamento de prevención y trabajo social, para seguir la implementación de estrategias mediante programas, platicas, convivencias, en apoyo y orientación de la juventud chihuahuense para evitar que caigan en actos de vandalismo o que se pongan en riesgo a sí mismos dentro de su entorno social.

CON O SIN GRAFFITI - QUE PREFIERE?

















EDITORIAL – Graffiti, una batalla de nunca acabar

Calles libres de graffiti, esa es la aspiración de Safe Yakima Valley, una organización sin fines de lucro que se ha declarado en guerra pública contra el vandalismo. No obstante, su éxito dependerá del compromiso y la ayuda comunitaria.
Muchos pueden decir que el graffiti es una manifestación del arte urbano moderno. Es cierto, lo es, pero existe una brecha gigante entre arte y vandalismo.
Una muestra artística de arte con graffiti, es el Muro de John Lennon, ubicado en el centro histórico de Praga, Republica Checa. La pared está completamente adornada con graffiti, todas con mensajes coloridos de paz y letras de canciones de The Beatles. El muro también es un monumento a la libertad de expresión, la cual estuvo restringida durante la época de la ex Unión Soviética. Además, es el único lugar aprobado por las autoridades checas para que se haga pintado de graffiti de manera libre.
Pero no existe nada de artístico, cuando un residente descubre que las paredes de su garaje han sido pintadas con graffiti. Tampoco es artístico cuando las cajas del correo postal, los parques, las vías de señalización o las paredes de una escuela, aparecen pintadas de la misma forma.
Estos son hechos concretos de vandalismo, ataques desmedidos a la propiedad pública y privada. Lamentablemente, eso es lo que sucede diariamente en el Valle de Yakima.
El tema del graffiti es serio, más aun, cuando se sabe que —en muchos casos— está relacionado a la actividad criminal. Muchas pandillas marcan su territorio con graffiti y es la forma como se identifican ante otras.
Por otro lado, las labores de limpieza de graffiti, no son nada baratas. Sólo en 2013, la ciudad de Yakima gastó 46,500 dólares en el repintado de paredes y utilizó 60 galones de pintura para dicha labor. Ese dinero pudo haber servido para mejorar algún aspecto de la ciudad con mayor necesidad.
Este sábado, 12 de abril, Safe Yakima Valley dará inicio a la campaña “Graffiti Be Gone” (Libre de graffiti), la cual invita a los miembros de la comunidad para que se involucren en las tareas de limpieza de las zonas afectadas por graffiti. Los voluntarios trabajarán entre las avenidas West Lincoln y y Fruitvale Boulevard, una de las áreas más afectadas por el vandalismo del graffiti. La participación colectiva es importante porque envía un mensaje de unidad ante el problema.
Pero también es necesario que los padres se involucren y eduquen a sus hijos sobre el daño que ocasionan cuando estos pintan sin permiso lugares públicos y privados.
Es posible que estas acciones sean solo parte de una travesura juvenil, pero eso no exonera a los padres de multas y pagos extra por daños causados a la propiedad privada.
Si desea participar en la campaña Graffiti Be Gone, llame al 509-248-2021 o escriba al correo electrónico carmen@yakima.org.

Rehabilitan espacios públicos en Mexicali

Con el fin de prevenir el delito con comunidades limpias que reflejen un aspecto seguro, sin graffiti, además que cuenten con áreas verdes para el sano esparcimiento de los jóvenes, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) llevó a cabo una jornada de recuperación de espacios en el fraccionamiento Hacienda del Bosque.

El director del Centro de Prevención del Estado, Armando Mora Flores, explicó que a través de la red ciudadana de dicho fraccionamiento se realizó una jornada de limpieza para eliminar el graffiti, además se reforestó con ayuda de niños y jóvenes el parque de la zona, ayudando así al cuidado del medio ambiente.

"La reforestación se llevó a cabo en el parque ubicado en Laguna de Viesca y Montes de Toledo, donde además de sembrar árboles se retiró basura y escombro, área que permitirá ser utilizada para realizar actividades de sano esparcimiento".

El funcionario estatal señaló que se rehabilitaron 500 metros cuadrados de la barda que se encuentra sobre la avenida principal y se colocaron los logos del número de emergencia 066 y denuncia anónima 089 para fomentar la participación de los ciudadanos ante cualquier hecho ilícito.

Detalló que a la par de estas actividades se ofrecieron pláticas con la comunidad con temas como la prevención de robo a casa habitación, modalidades de la extorsión y fraude telefónico, entre otros.

Una estrategia del modelo de prevención social del delito es la de recuperar espacios públicos en coordinación con la ciudadanía.

Campaña contra el graffiti: “Será como una guerra”

NORMAND GARCIA/El Sol de Yakima
La foto muestra una cerca cubierta con graffiti, entre las intercesiones de las avenidas Custer y Jefferson, en Yakima. Una coalición de organizaciones del Valle de Yakima se ha declarado en guerra contra el graffiti.
Una amplia coalición de grupos de la comunidad está cansada de ver paredes pintadas con “graffiti”. Como dicen las letras de una vieja canción de rock de la banda Twisted Sister, “no lo van a tolerar más”.
Safe Yakima Valley, una colisión que incluye a representantes de las iglesias, grupos civiles y agencias del gobierno del Valle de Yakima, dieron inicio a la campaña “Graffiti Be Gone” (Libre de graffiti).
La campaña, que empezó la semana pasada, se realiza por medio de anuncios publicitarios en las salas de cine y también por medio de postales enviadas a las casas de escolares. Allí se informa que los padres podrían ser multados, además de pagar por los daños que ocasionan sus hijos cuando pintan con graffiti las paredes de los edificios privados. También anima a que los residentes reporten estos daños a la policía.
La campaña culminará el sábado, 12 de abril, con un programa de limpieza en la zona Noreste de Yakima.
Carmen Méndez, directora ejecutiva de Safe Yakima Valley, dijo que las actividades también están previstas en Sunnyside, White Swan y Toppenish.
El grupo espera que se genere un sentimiento de rechazo al graffiti.
“Va a ser una batalla constante”, dijo Méndez. “Pero si queremos ser eficaces, tenemos que hacerlo”.
Archie Matthews, director de la Oficina de Servicios de Desarrollo de Vecindarios de Yakima, y otros residentes del valle, afirman que la ciudadanía está cansada de ver tantas pinturas de graffiti en la ciudad.
“Será como una guerra”, dijo Matthews. “Las guerras se libran por la voluntad del pueblo”, afirmó.
Mientras en el pasado, algunas autoridades municipales aseguraron que el graffiti no era un problema grande de la ciudad, Matthews dijo que se ha comprendido la necesidad de hacer algo al respecto.
David Hanson, presidente de la junta directiva de Safe Yakima Valley, dijo que el grupo ha pasado los últimos cuatro años estudiando los problemas que contribuyen a la actividad delincuencial y de pandillas en los jóvenes. Pero dijo que el graffiti amenaza con socavar todo el progreso logrado hasta la fecha, creando la impresión de que la ciudad no es segura.
“(Los niños) ya no salen a pasear en bicicleta por las calles. Ellos no están jugando en los parques”, dijo Hanson.
Además, dijo que el graffiti sin control genera más delincuencia. Algo que según Hanson, se puede entender a través de la teoría de “la ventana rota”, propuesta por el ex alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani.
La teoría explica que si un vecindario no hace nada respecto a las paredes pintadas con grafiiti, esta envía un mensaje negativo de que no le importa el daño y anima a que se cometa más crímenes en esa zona.
Rod Light, capitán del Departamento de Policía Yakima, dijo que ha habido un aumento reciente de pinturas de graffiti en el área empresarial del distrito. La ciudad ha intensificado el patrullaje y se han capturado a algunos vándalos. Sin embargo, el aumento de resguardo policial no ha detenido el problema por completo.
“Tomamos dos calles, y luego aparece otra en su remplazo”, dijo Light.
Matthews dijo que los vándalos del graffiti a veces repintan un lugar que ha sido limpiado por sus voluntarios. Una vez, dijo, los vándalos esperaron a sus miembros para repintar las paredes con graffiti, lo hicieron cuando la pintura estaba todavía fresca.
Hanson estima que la eliminación de graffiti por las ciudades, distritos escolares y empresas privadas, cuesta cientos de miles de dólares al año.
Matthews dijo que su oficina gastó 46,500 dólares y utilizó cerca de 600 galones de pintura en 2013, para recubrir las paredes con graffiti. Matthews dijo que prefería gastar ese dinero en ayudar a los adultos mayores a permanecer en sus hogares.